
¿Qué mejor promoción podría esperar un perfumista para su producto que la de una
actriz como Marilyn Monroe, que presumía de ponerse a modo de pijama únicamente
unas gotas de Chanel N°5? Chanel tuvo esta suerte y su perfume, cuya creación se
remonta a 1921 sigue siendo varias décadas más tarde el producto estrella de la
marca. Bautizado así por "Mademoiselle" Chanel, porque el frasco seleccionado
para contener el perfume era el quinto que se le presentaba y porque el
lanzamiento estaba previsto para el mes de mayo, este precioso elixir sigue
ocupando el primer puesto de ventas y su cuota de mercado se acerca al 5%
mundial.
Y aún más: el
incremento de las ventas de este perfume sigue siendo superior al 18%. Una
auténtica renta para la casa madre, que tradicionalmente se sirve de actrices
francesas para la promoción de su producto fetiche. Carole Bouquet representa en
la actualidad los productos de la marca, llegándose a transformar por exigencias
del guión en Marilyn Monroe en un reciente spot publicitario. Ya antes, en los
años 70, Catherine Deneuve había disparado las ventas americanas de este
perfume, hasta tal punto que la prensa americana, cautivada por su imagen, la
nombró la mujer más elegante del mundo.
La fama mundial
de Chanel no debe hacer olvidar la estructura familiar de su capital, que
detenta la familia Wertheimer al 100% desde 1924 (los perfumes). Sin cotizarse
en Bolsa y poco prolijo sobre su volumen de negocios, el grupo factura al año,
sólo en el sector de los perfumes, más de 8.000 millones de francos (9.000
millones en 1994, o sea 1.800 millones de dólares). Con el N°5, el N°19, Coco,
Cristalle, Egoïste, el grupo, que también es propietario de los perfumes Ungaro,
se sitúa en el sexto puesto mundial pero en el cuarto francés, por detrás de
L'Oréal, LVMH y Elf-Aquitaine.
Durante mucho
tiempo estrechamente relacionada con la personalidad de su fundadora Coco Chanel,
la casa se ha convertido ahora en un grupo internacional. Su filial americana, y
en particular el presidente Alain Wertheimer, acaba de adquirir un gran vino de
Burdeos: el Château Rausan-Ségla, la segunda marca en importancia de los vinos
de Margaux. Tal vez con la intención de iniciar una diversificación.